
El corresponsal "pelando"
vietnamitas
El
implacable tiempo con su tic-tac que no cesa me recuerda la
fecha de caducidad de mi visado en Vietnam: 21 de junio de
este curioso año 2006. Queda lejano el aterrizaje en
Hanoi el 2 de diciembre pasado, con sensaciones de haber estado
mucho más tiempo por esta zona de Indochina. Hay tanto
nuevo con las historias de gentes tan distintas con las que
he compartido y que ya ocupan su particular sitio en mi mochila.
Acuden
a mi memoria imágenes que creo, son un buen resumen
de lo más impactante que he recogido en mis retinas
y algunas de ellas también en la grabadora... Me estoy
refiriendo a la forma como se desarrolla la circulación
en este país en general y estos dos ejemplos reales
se explican por sí mismos
.una
ancianita cruzando una vía pública de doble
dirección con varios carriles cada una. Va cargada
de escobas nuevas para vender mientras hace sonar una campanilla
anunciando su presencia. Observando con más detención
te das cuenta que esa ancianita es ciega, va sola y está
cruzando una vía que yo, con mis dos ojos sanos y con
más ligereza en mis piernas ni se me ocurre plantearme
el cruzar esa vía en ese momento de tráfico
denso: autobuses, coches, motos, bicis
La ancianita,
milímetro a milímetro, tal cual, va atravesando
la vía rodeada de vehículos que sin parar la
van esquivando como si lo hubiesen estado ensayando toda la
vida, mientras tú estupefacto no acabas de creerte
que eso que estás viendo puede ser real.
al cabo
de una eternidad llena de tensión, convencido que alguien
no va a reparar en ella y la va a arrollar, finalmentellega
al otro lado sin el más mínimo percance
Otra
del mismo estilo y ésta sí tuve la oportunidad
de grabarla con un plano-secuencia de 12 minutos
ancianito
de aspecto muy parecido al venerado Ho Chi Minh, va buscando
una dirección por una acera y por las gafas que usa
da la sensación de tener una visión mínima,
va solo, decide cruzar la calle repleta de vehículos
en doble sentido, su velocidad de desplazamiento es de medio
pie en medio pie con parada en cada uno de los movimientos,
dos meses después llega al otro lado y se acerca a
una tienda y allí le dicen que la dirección
que busca está justo enfrente
..esta vez el ancianito
es acompañado por la amable dependienta que a la velocidad
de crucero anterior consiguen llegar a la dirección
correcta 12 minutos después.
Plano-secuencia
que resume perfectamente la respuesta del pueblo vietnamita
ante el problema del exceso de tráfico actual, nadie
corre demasiado salvo las excepciones de siempre, lo que permite
que, en general, el tráfico sea fluido, dando tiempo
a corregir al instante cualquier imprevisto, que los hay y
de todo tipo, la gente va sorteando los obstáculos
con una precisión casi circense, originando, particularmente
en alguno de los cruces claves de la ciudad, situaciones imposibles
de creer aun después de haberlas presenciado, tal como
me pasó cuando presencié lo de la ancianita
ciega cruzando aquella riada imposible.
Comportamiento
anárquico lleno de sentido común. Aparentemente
cada uno hace lo que quiere pero por otro lado atento a todo
su entorno, cediendo o ganando por la mano el sitio sin el
menor aspaviento y a seguir, despacio pero sin pausa. Y en
esa riada de la circulación, una vez integrado en ella
como ciclista te das cuenta que esa velocidad te permite ir
hablando con el que va de paquete en la moto o incluso ir
varias motos a la par y llevando una misma conversación.
Más tarde descubro que para muchos de ellos es su forma
habitual de pasar el tiempo con la pareja o los amigos y esto
se entiende mejor si tenemos en cuenta que está mal
visto, dentro de la sociedad vietnamita, cualquier expresión
pública de caricias, besos
pero que sin embargo
una vez subidos en la moto parecen ser más tolerantes.
Parten de una posición inicial muy favorable como es
estar los dos bien abrazados por exigencias de la propia conducción,
y ahí se lo montan dando vueltas y más vueltas
en una especie de baile orquestado por los miles de pitidos
diversos con los que van comunicando de forma precisa todos
sus movimientos...¿nos vemos para dar unas vueltas?.
El susto de los primeros tiempos con la circulación
se convierte en centro de atención y estudio del carácter
de este curioso pueblo vietnamita y desde dentro de la riada
voy comprendiendo un poco más su forma de resolver
y entender la vida en general.
| Hanoi |
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Tortuga en el lago Bay
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Nota
de prensa sobre la misteriosa tortuga del lago Bay
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Estas
son mis fotos
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de
la tortuga hechas hace
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unos
meses |
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Otras
imágenes que han quedado en la memoria han sido las
que te ofrece uno de los parques grandes de Hanoi, el Parque
Lenin situado alrededor del lago Bay.
| Hanoi |
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mantenerse
en forma, |
en
la explanada del mausoleo de Ho Chi Ming, palacio presidencial
y
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el
Parque Lenin |
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Ahí
se juntan todos los días, a partir de las seis de la
mañana, infinidad de gente de todas las edades para
hacer ejercicio físico en solitario o bien en grupos
y con toda una variedad de formas: gimnasia aeróbic,
baile de salón, baile folclórico, carreras,
taichi, artes marciales, bádminton, etc. Sencillamente
admirable la visión que ofrece tanta gente a esas horas
tempranas del día. Es como si se estuvieran poniendo
en marcha los motores de la ciudad y efectivamente cuando
sales del recinto del parque te encuentras con que la ciudad
está en pleno bullicio por todas sus calles y que no
cesará hasta la puesta de sol.
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frecuentados
por |
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para
hacer |
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En
general la gente se levanta muy temprano, es una forma de
vivir las mejores horas de la jornada libres de los calores
que suelen agobiarte según va avanzando el día.
| Hanoi |
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