CCCB, Barcelona, hasta el 24 de Mayo
El
CCCB (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona) presenta
con Atopía una reflexión sobre el malestar entre
las ciudades actuales, que se convierten en entes con identidad
propia, y nosotros, sus habitantes, cada vez más masificados.
Atopía
es un concepto que en esta exposición hace referencia a
un sentimiento actual contrario al prometido por las utopías
de la modernidad, "la resistencia del individuo frente a
la apoteosis urbana".
Para
mí, la "atopía" es la ausencia de utopías
(o su contrario, distopías o utopías del desastre)
en nuestra sociedad postmoderna actual, que en la muestra se utiliza
referido a nuestro entorno urbano.
Nos
encontramos con una muestra muy exhaustiva, con fotografía,
instalaciones, pintura y algún audiovisual de 41 artistas
contemporáneos internacionales.
Está
dividida en cuatro partes, La ciudad contra el habitante, La ciudad
sin habitante, El habitante sin la ciudad y Apoteosis urbana.
Hay tres obras que hacen de transición entre las distintas
partes, la más espectacular la primera, una obra de Carlos
Irijalba que consiste en una parte delantera de un coche doble:

Carlos Irijalba
Quedarse
con una sola obra de entre 168 es difícil, así que
repasaré unas cuantas:
La
primera parte, La ciudad contra el habitante, se inicia con las
fotografías de Anothermountainman, artista de Hong Kong,
la primera se emplea en el cartel promocional de la exposición:

Anotermountainman
Un
poco más adelante encontramos a la norteamericana Carey
Young, que reflexiona sobre la creación de ciudades en
medio de la nada y su relación con quienes las habitamos,
como pueden ser Las Vegas en Estados Unidos o ejemplos más
cercanos a nosotros como Seseña o el proyecto Gran Escala:

Carey Young
Tim
Eitel, pintor hiperrealista, nos enseña un modelo de "casa"
cada vez más cotidiano:

Tim Eitel
Los
artistas rumanos Vatamanu y Tudor presentan una instalación
compuesta de pinturas de distintas manifestaciones en diferentes
lugares de Europa en las paredes; un atril vacío frente
a unas sillas; y en sonido ambiente "El manifiesto comunista"
de Marx y Engels en alemán.

Mona Vatamanu & Florin Tudor
Andreas
Gursky tiene dos obras, una de las cuales es una imagen tomada
en Pyongyang, la capital de Corea del Norte:

Andreas Gursky
En
la segunda parte, La ciudad sin habitante, llaman la atención
las fotografías del brasileño Nuno Cera, tomadas
desde diferentes hoteles panorámicos alrededor del mundo:

Nuno Cera
Una
maqueta de Baltazar Torres:

Baltazar Torres
Distintas
obras de James Casebere muestran edificios a medio construir o
con ruinas, como ésta:

James Casebere
Y la vietnamita Tiffany Cheng presenta un prototipo
de skyline perfecto para Hello Kitty o cualquier manga japonés,
una manera de volver cute lo que antes era cool, como los rascacielos:

Tiffany Cheng
La
tercera parte, El habitante sin la ciudad, se inicia con una serie
de fotografías de Adrian Paci, que parecen expresar la
relación actual con la vivienda:

Adrian Paci
Y uno de los autores más importantes
que podemos encontrar es Lorca di Corcia, de quien podemos ver
distintas obras:

Philip-Lorca Dicorcia
Las obras del español Enrique Marty
no dejan indiferente a ningún visitante:

Enrique Marty
En
esta parte también podemos ver la serie "Grief"
(pena) del fotógrafo holandés Erwin Olaf, que presenta
puestas en escena de los años sesenta y una técnica
que parece pintura:

Erwin Olaf
Y
unas cuantas de Douglas Gordon, de sus series sobre el star-system
de Hollywood:

Douglas Gordon
Vanessa
Beecrof tiene varias imágenes relacionando maternidad y
África:

Vanessa Beecrof
Evan
Penny tiene una maqueta fabricada de tal manera que no se ve nítida:

Evan Penny
En
la última parte, Apoteosis urbana, quien más destaca
es el fotógrafo David LaChapelle, con varias obras, y entre
ellas ésta, Sermón:

David LaChapelle
Atopía es una compilación
de obras muy recientes, entre las que podemos encontrar grandes
trabajos y piezas menores. Nos reconocemos fácilmente en
esta muestra, vemos nuestras ciudades, sin importar nuestro origen,
y también nos vemos a nosotros reflejados.
Pero
también percibimos la enorme diversidad del arte actual,
pues cada artista es distinto del anterior y están relacionados
por una temática común que no siempre coincide con
la original de las obras, así que cada obra es independiente.
Así,
por un lado se nos exige una concentración para rastrear
las relaciones entre las diversas propuestas sin perder el hilo;
y a la vez, se nos expone ante tantas obras tan diferentes que
terminamos de ver la muestra un poco aturdidos. Lo que se pretende
es que reflexionemos sobre las ciudades actuales y sobre nosotros
en ellas, y salimos de la muestra haciéndonos muchas preguntas,
sin pensar tanto en las obras como en lo que entre todas nos han
sugerido.
Esta
muestra la he considerado gratuita porque lo es los domingos entre
las seis y las ocho de la tarde (me enteré cuando fuimos
a verla), y creo que merece la pena acercarse a echarle un vistazo.