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Yoani Sánchez
Se ha convertido en una de las principales
voces críticas con el Gobierno y el socialismo cubanos dentro
de la isla a través de su popular blog Generación
Y. Una sucesión de crónicas sobre el día a
día del cubano cargadas de (amarga) ironía que ha
sido galardonada con varios prestigiosos premios de periodismo on-line
en Europa. No son pocos los que que le acusan de oportunismo, de
ser "la elegida para la crítica abierta". También
se le acusa de ser una agente del imperialismo estadounidense, como
ella misma me contó durante un discreto encuentro de un par
de horas en un hotel situado en el centro de La Habana. Sea como
sea, el trabajo de Yoani Sánchez brilla, sin duda, por su
valentía, en un país donde todavía muchos bajan
la voz cuando hablan mal del sistema y del poder. Con palabras certeras
y directas, Yoani diseccionó su punto de vista sobre el actual
momento que vive Cuba y su futuro próximo.
¿Por qué comenzaste a escribir un blog?
Por hastío, cansancio, por una
especie de saturación interior. El inicio del trabajo en
el blog Generación Y fue la expresión de un grito
interior que tenía que salir.
¿Y
cuáles son las principales consecuencias de esa libre expresión?
Las consecuencias son muchas y diversas.
Pero, resumiendo, diría que la principal es la radioactividad
que ahora despide mi figura. Ahora soy una ciudadana radioactiva
para el Gobierno y para las personas que están a mí
alrededor. Además, me han definido como una contrarrevolucionaria,
sin embargo yo no me considero ni revolucionaria ni contrarrevolucionaria.
Soy una una simple ciudadana de Cuba. Otra de las consecuencias
claras de mi trabajo de libertad de expresión es la imposibilidad
de salir del país. Las autoridades me han denegado una y
otra vez la salida de Cuba. Supongo que porque saben que volveré.
El régimen cubano suele dejar salir a aquellos ciudadanos
que ellos piensan que no volverán. En cambio, saben que yo
no tengo interés de quedarme fuera de mi país, que
volveré a allí de donde soy.
¿Qué
hay sobre la vigilancia?
Probablemente estoy vigilada, sobre todo
en mi casa. No estoy segura de que los servicios de seguridad me
sigan por la calle. Sin embargo, más que la vigilancia, lo
que más daño me ha hecho son las campañas de
difamación a través de los blogs oficialistas así
como de soportes en en extranjero como la web Kaosenalred.net. Esas
diversas campañas de difamación han extendido informaciones
falsas sobre mí, como por ejemplo que soy una agente de la
CIA, una agente del imperialismo.
¿Cuál
es la actual situación en Cuba en el plano de la libertad
de expresión?
Las cosas van lentas, pero la situación
está cambiando poco a poco. Cada vez más gente se
une al grupo de los que han perdido el miedo hablar, de aquéllos
que han salido del círculo del silencio. Mientras tanto,
el número de gente que apoya incondicionalmente al Gobierno
va perdiendo miembros irremediablemente. Seguramente son procesos
que se alimentan recíprocamente. ¿La causa principal?
El gran hipnotizador, Fidel Castro, ya no está presente como
antes. Yo diría que ahora mismo hay tres grandes grupos en
Cuba: los jóvenes, cuya mayoría desea un cambio total;
los mayores que, pese a su desencanto, tienen miedo al cambio; y
los que continúan siendo fieles al régimen cubano
por algún motivo.
Pese
a la famosa frase de Fidel "Todo dentro de la Revolución,
nada fuera de ella", ¿crees que el principal pecado
de la Revolución haya sido la falta de autocrítica?
No creo que la Revolución haya
sido autocrítica en absoluto. Durante mi época estudiantil
también quise aportar mi grano de arena, mi crítica
constructiva al sistema. Pero pronto me percaté de que el
oportunismo era el cáncer de este socialismo. Los oportunistas
siempre acabaron pisando y machacando mis aportaciones. El oportunista
se apoderado de este proceso. Hay que tener otra cosa en cuenta:
la revolución acabó con todos los mecanismos de articulación
cívica. El miedo, producto del excesivo control social, acabó
con estos mecanismos, por lo que es muy difícil construir
algo fuera del sistema.
Hay
una cosa que me llama la atención: el socialismo cubano no
ha construido ningún culto a la personalidad de Fidel, como
ocurrió en los regímenes de Europa del Este, por poner
un ejemplo...
Sí, es cierto que Fidel ha sido
muy cuidadoso con ello. En toda Cuba sólo hay dos estatuas
del Comandante en Jefe. Con todo, no hay que olvidar que nuestro
país está lleno de murales con la imagen de Fidel
y con extractos de algunos de sus discursos más famosos.
Mi opinión es que este proceso se ha construido a imagen
y semejanza de un hombre, Fidel, sin haber hecho culto a su persona.
El régimen ha querido que cada uno de los cubanos fuera una
copia de él.
Después
de conversar con unos cuantas decenas de cubanos, saqué la
conclusión de que esta sociedad está, además
de desencantada, bastante deshumanizada...
Sin duda, este proceso ha envilecido
a este pueblo. La introducción de la doble moneda, además
de acentuar la diferencia entre clases sociales y provocar una esquizofrénica
económica absoluta, ha envenenado la vida diaria del cubano.
Mucha gente está dispuesta a dejar de lado los valores morales
(que paradójicamente son constantemente pregonados por el
Gobierno revolucionario) para conseguir como sea la entrada en la
economía familiar de divisas, del famoso peso cubano convertible.
De otra manera no se explica que, a diferencia de décadas
anteriores, muchas familias cubanas hagan gala, estén orgullosas
de que sus hijas sean prostitutas. Eso se ha convertido en todo
un símbolo social...
Algunos
cubanos que ahora tienen 30 o 40 años aseguran que los 80,
tras la primera oleada migratoria hacia los Estados Unidos, la de
Mariel, cuando Fidel pronunció la famosa frase de "aquéllos
que ahora se van como gusanos, nunca volverán como mariposas",
fue el auténtico momento del desengaño...¿cuál
crees que fue el momento que supuso el auténtico punto de
inflexión para la mayor parte de los cubanos actualmente
desencantados con la Revolución?
Creo que son varios momentos. Para algunos
fue 1968, el año de la 'ofensiva revolucionaria' y de los
aplausos de Fidel a la entrada de los tanques soviéticos
en Praga. Para otros, la caída del bloque soviético
y el consiguiente periodo especial de los primeros años de
los 90. Y pese a ese creciente desencanto del pueblo cubano a lo
largo de las cinco décadas de Revolución, aún
muchos se preguntan cómo ha sido posible que esta olla presión
no haya explotado. Bien, esta jaula, este parque temático
para el turista, con sus coches de los años 50, está
muy buen montada y tiene una puerta trasera que funciona como válvula
de escape. Esa puerta trasera se llama emigración.
También
me llevé la sensación de que el cubano, con excepciones,
suele estar bastante mal informado, y de que la gente joven tiene
hambre de información que sea otra que la oficial. Ahí
Internet podría jugar un papel muy importante, si es que
alguna vez llega la banda ancha procedente de Venezuela prometida
por el Gobierno...
Sinceramente, no creo que cuando esa
línea de banda ancha tirada desde Venezuela llegue a Cuba
[infraestructura prevista para el periodo de 2010-2011], Internet
se vaya a convertir en un servicio de acceso universal en Cuba.
¿Para qué vamos a esperar a entonces si no va a cambiar
nada de nada? No nos engañemos, Internet sería una
herramienta demasiada peligrosa desde el punto de vista subversivo
y que se le escaparía de las manos al Gobierno. Éste
quiere tener todo el flujo de información controlado. Un
ejemplo de ello: en Cuba no se venden impresoras. En La Habana se
está vendiendo ahora mismo una sola que será aproximadamente
de principios de los 90. Su precio es exorbitado, inalcanzable para
cualquier sueldo medio cubano, y seguramente la han puesto a la
venta para que no se le pueda echar en cara al Gobierno que en Cuba
no se puede comprar una impresora. Con ella se podría imprimir
masivamente informaciones poco agradables para el Gobierno.
¿Y
qué me dices de la educación, la sanidad y la seguridad
en las calles? Realmente, parece haber cierto consenso entre la
población sobre el hecho de que son tres innegables conquistas
de la Revolución.
Desde mi punto de vista, la educación
y la sanidad son un mito procedente de la época de la Revolución
subvencionada por la URSS. Pero los mitos, mitos son. La sanidad
y la educación no son gratuitas en Cuba. Su precio se lo
descuentan a los cubanos de los salarios de miseria que reciben.
En cuanto a la seguridad, es innegable que Cuba es un país
seguro en comparación con otros países latinoamericanos.
Pero creo se trata de un efecto colateral de la Revolución.
Ello se ha conseguido gracias al férreo control policial
y social existentes en este país.
Si
los sueldos son de miseria, ¿cómo consigue sobrevivir
el cubano?
Este sistema nos ha obligado a vivir
en la constante ilegalidad para poder llegar a fin de mes. Es decir,
la realidad del cubano es la realidad de la corrupción diaria,
la del robo, la del deterioro del sistema moral y ético vendido
oficialmente por el régimen socialista. En definitiva, vivir
en la ilegalidad es la única manera que tiene el cubano para
sobrevivir.
¿Qué
me dices de aquellas voces que apuntan al enriquecimiento de Fidel
Castro en pos del pueblo cubano?
Sí, es cierto que se habla del dinero
de Fidel tiene en el extranjero. Es innegable que en las cuentas
del Estado existen ausencias de grandes sumas de dinero, pero no
cuento con pruebas de ese presunto enriquecimiento de Fidel.
Desde
el punto de vista económico, ¿crees que Cuba está
preparada para vivir en un sistema capitalista?
¡En este país ya vivimos
en el capitalismo! Sólo hace falta darse una vuelta por la
calle y ver cómo de brutalmente funciona el mercado negro.
Lo que pasa es que vivimos en un capitalismo estatal. En Cuba no
hay una propiedad social pública de los medios de producción,
sino una un control absoluto del Estado, que no está dispuesto
a soltar cuotas de su poder económico. ¿Por qué?
Porque autonomía económica significa autonomía
política, y eso supondría el fin del sistema.
¿Eres
optimista respecto al futuro de Cuba?
Soy pesimista a corto plazo y optimista
a largo plazo. En este país se van a pasar momento muy difíciles.
Ello se habría podido evitar si nuestros gobernantes hubieran
pensado en su pueblo a principio de los 90 en lugar de empeñarse
en mantenerse anclados en sus caprichos ideológicos. Pero
ahora, tal y como está Cuba, creo que la fractura y el choque
van a ser irremediables para que haya cambios sustanciales.
¿Te
está refiriendo a una guerra civil?
No, me refiero a que en el momento se produzca
una transición, ésta se produzca de forma abrupta,
a lo que el Gobierno reaccione con resistencia. Esperemos que no
de forma violenta.
¿Cuántos
años de vida le quedan a la Revolución tal y como
la conocemos hoy en día?
El problema es que los viejos han cerrado
el camino a los jóvenes dentro del Gobierno, han dinamitado
a las nuevas generaciones. Sinceramente, creo que a este sistema
le queda todavía una década de vida. También
creo que el futuro presidente de la nueva Cuba, aquél que
llevará a cabo los cambios necesarios en este país,
juega ahora mismo a pelota en alguna calle de Cuba.
¿Y
cuáles crees que son los cambios fundamentales que necesita
tu país?
Yo me conformaría con una solo:
la libertad de expresión y opinión. Seguro que esa
libertad provocaría una cadena de cambios irremediable en
Cuba.
¿Tienes
miedo a las consecuencias que puedas sufrir si sigues con el trabajo
de tu blog?
¿Miedo? Siempre hay un poco de miedo,
pero en el punto donde ahora me encuentro ya no hay vuelta atrás.
Es como cuando un perro te está persiguiendo: no ganas nada
con frenar de golpe. En realidad, no le tengo miedo al sufrimiento
o al dolor físicos, sino a lo que podría llegar a
sentir si todo el peso de un Estado, con todos sus poderes interiores
y exteriores, cayera sobre mí, un simple individuo, una simple
ciudadana.
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