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Si
alguna vez, mientras camináis, os descubrís
a vosotros mismos observando la figura de esa mujer
que se encuentra a unos escasos pasos por delante vuestro,
y os sorprende sentir como si una voz desconocida que
de ella emanara os hubiera hablado, atrayéndoos
con sus palabras hacia remotos jardines, perdidos en
el tiempo y en el espacio, allá donde las musas,
en mariposas transmutadas, dibujan aéreas cabriolas
entre aromas de jazmín y azahar; donde las huríes
acunan sus sueños, adormiladas por el cantarín
murmullo del agua de las fuentes; donde sufíes
y poetas alimentan las mentes de los califas
no
temáis, os digo, pues esa voz ancestral de mujer,
que llega a vuestros oídos de forma mágica,
no es otra que la de Magdalena Lasala.
Magda, escritora de amplio espectro:
novelista, poetisa, fabuladora y cuentista, dramaturga
y ensayista, conferenciante o colaboradora periodística.
Nada escapa a la atención de esta curiosa e inquieta
mujer que, ya siendo niña, sintió despertar
en ella la llamada de las letras.
Hoy, esta escultora incansable
del verbo, con varias decenas de títulos conformando
su currículo, tantos que bastarían para
llenar varias páginas de su bibliografía,
nos la encontramos como orgullosa y muy digna Presidenta
de la Asociación Aragonesa de Escritores (AAE),
y directora de la revista literaria que nació
en el seno de la misma de su mano, Criaturas Saturnianas,
y que ya va camino de su 6º número.
RT-
Tu currículo resulta abrumador, ¿cuál
es el secreto de Magdalena Lasala, aquel con el que
alimenta tan fértil creatividad?
ML- No lo entiendo como secreto, sino como necesidad...
la necesidad de expresión, de comunicación,
y a la vez la curiosidad por experimentar todos los
mundos posibles de la Palabra.
RT- Te has convertido en todo un referente en el campo
de la novela histórica, y sobre todo en el de
la biografía novelada: Abderramán, Almanzor,
Boabdil, Maquiavelo, Jimena
Uno tras otro, diversos
personajes de nuestra Historia van rindiéndose
ante la insistencia de tu escrutadora mirada, y desnudan
su alma para mostrar al lector sus sentimientos más
profundos, sus deseos e inquietudes. ¿Qué
encuentras en este género para que sea tu inagotable
fuente de inspiración?
ML- Hay en estos momentos que vivimos una gran necesidad
de reinterpretar la historia, de redescubrirla. Nos
hace falta comprender el pasado y entresacar sus claves
para seleccionar lo que sirvió y lo que no, en
un deseo consciente de crear desde el presente el futuro
que queremos para nosotros. Por otra parte, la historia
la hacen personas, y a mí me fascinan las personas,
esa proyección personal en el devenir histórico,
a muchos niveles. La historia nos ayuda a saber quiénes
somos, y necesitamos saber quiénes fueron aquellos
anteriores a nosotros que la hicieron.
RT- ¿Sigues algún criterio especial, alguna
"manía", una intuición, una
empatía, a la hora de seleccionar a quienes serán
los afortunados "elegidos" para erigirse en
personajes de tus novelas?
ML- Soy muy instintiva... Muchas veces creo que en
realidad, ellos me eligen a mí.
RT- Acabas de publicar recientemente "Doña
Jimena" (Temas de Hoy, 2006), un libro que según
tus propias palabras ha supuesto "un antes y un
después"
¿Qué ha significado
para ti descubrir a una Jimena que no es tan sólo
la resignada compañera de El Cid?
ML- Ha sido un proceso fascinante. La mitificación
del Cid Campeador ha actuado sobre el conocimiento de
la historia de nuestro siglo XI como una inmensa pantalla
que deslumbró nuestros ojos, relegando a la sombra
a los otros grandes personajes coetáneos de Rodrigo
Díaz, como la propia Doña Jimena, pero
también a Alfonso VI, uno de los monarcas más
importantes e insólitos que ha tenido la tierra
hispana, y Doña Urraca, su hermana. Creo que
también relegó a la sombra la propia época
histórica en la que vivió, un siglo XI
definitivo y crucial para la historia de España.
RT- Aunque Jimena no es el primer nombre de mujer que
aparece como protagonista de tus novelas, ya antes lo
hizo Walläda ("Walläda La Omeya, La última
princesa del esplendor andalusí" (Anaya,
2003), sí que han parecido predominar los masculinos.
¿Vas a centrarte, a partir de ahora, en tratar
más figuras femeninas, con lo que reivindicación
del papel de la mujer en la construcción de la
Historia supone?
ML- En efecto, la historia de lo femenino todavía
está pendiente, y la vamos construyendo poco
a poco. Hay personajes femeninos verdaderamente fascinantes
e insólitos, y que han podido vencer ese anonimato
al que parecía estar relegada la condición
de lo femenino durante varios siglos. Me interesa mucho
rescatar a mujeres que nos guardan mensajes muy valiosos
para el mundo de hoy, y que pueden ayudar a construir
los nuevos modelos que nos hacen falta en estos momentos.
RT- Como hemos visto, gran parte de tu obra narrativa
toma como espacio-tiempo de desarrollo la ocupación
de la Península Ibérica por los musulmanes,
esa Edad Media de Al - Ándalus, de emires y califas,
de esplendor y decadencia, de arte y de guerra
ML- Al-Andalus es el puente que conectó oriente
y occidente, un mudo que moría con otro que nacía.
Guardamos todavía aquella esencia, y me gusta
reivindicarlo, porque nos define como cultura múltiple,
rica de influencias que en las diversas etapas de su
historia ha creado siempre un producto original, propio
y autóctono. Esta tierra es hospitalaria y privilegiada,
y subyace en sus moradores una fuerza especial, una
fuerza que permite dar pasos adelante con el enriquecimiento
que supone aceptar las mezclas, los cambios y las influencias.
Al-Andalus supuso eso y más, fue el resultado
único y original de una amalgama de elementos
culturales unos que venían, otros que estaban
ya y se encontraron, creando algo nuevo que se convirtió
en semilla de lo que vendría.
RT- Has cursado estudios de Teatro, Interpretación
y Dirección Escénica, así como
de Música y Canto. Has trabajado como actriz
teatral, escrito piezas dramáticas y dirigido
una Compañía teatral, e incluso canciones
y textos para composiciones musicales... podría
decirse que lo tuyo no es la literatura, sino el arte
en general, todo instrumento artístico que te
sirva de medio de expresión del lirismo, de la
música del lenguaje
ML- Todos mis proyectos forman parte, de uno o de
otro modo, de la misma actitud ante la palabra, ante
la literatura y ante la vida. Necesito la pasión
para contactar con mi impulso creador y necesito establecer
la estructura para ordenarlo y sacarlo a la luz. Los
géneros sólo son soportes de una inmensa
curiosidad y afán por experimentar en la expresión
artística. Yo sé que mientras disfrute
con mis objetivos seré capaz de realizarlos,
porque el esfuerzo invertido habrá servido para
algo y encontrará respuesta en el exterior.
RT- Con el apoyo unánime de los miembros de la
AAE has sido elegida recientemente como su Presidenta.
La responsabilidad que debe sentirse al representar
a todos los escritores aragoneses debe ser enorme
¿Qué proyectos para el futuro de la AAE
ha planificado Magdalena Lasala?
ML- Hay mucho trabajo para hacer, y sobre todo hay
varios proyectos de cara al exterior que ya funcionan
muy bien, como la Revista Criaturas Saturnianas, la
confección del Diccionario de Autores Aragoneses
Contemporáneos y El Premio de Novela Histórica
Ciudad de Zaragoza. La Asociación quiere ser
interlocutora de los escritores con aquellos que pueden
abrirnos las puertas que hasta ahora estaban cerradas.
Lo importante es creer en el proyecto asociativo, saber
que el escritor escribe en soledad, pero ya no está
solo.
RT-
Y ya para terminar, ¿en qué inspiración
trabajan actualmente tus Musas?
ML- El día 13 de abril sale a la luz mi próximo
poemario "Y ahora tú pasas la mano osadamente",
un libro muy vitalista. En otoño saldrá
una nueva novela histórica, de la que no puedo
desvelar todavía el título.
RT- Ha sido un placer compartir esta entrevista contigo.
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