|
De "Día del Trabajo" no
tuvo nada; las marchas efectuadas el primero de mayo fueron
el usual montaje efemelenista, un ensayo de posteriores movilizaciones
para tomar la calle e intimidar a toda oposición. Desde
hace meses --a partir de la emboscada en la que dos policías
fueron asesinados frente a la Universidad Nacional--, no habían
desfilado enmascarados por la capital con el acompañamiento
de los emporcadores de paredes.
Las máscaras son el verdadero rostro
de la izquierda radical: el engaño, las dobles identidades
y los alias, los comandos urbanos y las células de
violentos, los movimientos bajo tierra y dentro de alcantarillas,
los tatús, los infiltrados, el doble discurso
la camisa blanca del candidato rojo
ninguna persona
correcta tiene motivos para ponerse máscaras.
Todos
los partidos radicales en los últimos ciento cincuenta
años forman grupos de choque para atacar y posteriormente
someter a opositores. Hitler desplegaba a la juventud nazi
y a las SS con actos de fuerza e inclusive asesinatos para
inclinar la balanza de una situación en su favor. Los
Ton-Ton Macoute de Papa Doc, las "turbas divinas"
del sandinismo, los comités de defensa de la revolución
y las bandas de matones de Noriega, obedecían al mismo
propósito: meter miedo en un inicio hasta sembrar el
terror, pues nadie sabe cuándo van a atacar y quien
será el victimizado.
Los
manifestantes del jueves iban acompañados por turbas
que manchaban paredes a lo largo de los cinco recorridos de
la marcha. Las pintas son una de las marcas del comunismo:
lo hacían en Cuba, nacieron con las FARC en Colombia
y aparecieron como táctica en El Salvador en los Años
Sesenta. El principal objetivo es derrumbar el orden, la pulcritud
y la decencia, bloquear el esfuerzo por ir creando ciudades
y comunidades ordenadas y limpias. La suciedad invita a mayor
suciedad, al descuido, a perder el respeto a las jerarquías
y al avance de la civilización.
Nadie
debe ignorar la amenaza
Durante
cinco meses los rojos han pretendido haber moderado sus posturas,
estar más preparados para llegar a entendimientos con
la gente, con los productores, con los sectores sociales a
los que combaten por su misma razón de ser. El mensaje
que muchos se tragan es que, de ganar los rojos, "las
cosas seguirán básicamente iguales", por
lo que los ciudadanos pueden votar por ellos y seguir durmiendo
tranquilos. ¿Acaso no llevan como candidato a un "periodista
independiente" que nunca militó en sus filas?
El "periodista independiente" no dirá media
palabra sobre las pintas y las máscaras del jueves
pasado, precisamente porque mostraban que la banda no ha renunciado
ni a la violencia ni a la revancha ni al poder absoluto.
Después
del jueves sólo alguien mal de la cabeza no se da cuenta
de la gravedad de la amenaza que hay sobre las vidas, el trabajo
y las familias de todos los salvadoreños. Lo que la
gente haya logrado puede perderlo a los pocos meses de entronizarse
un régimen de comunistas fanáticos.
El
que el jueves no iba de rojo sabía que meterse en medio
de las chusmas era quedar expuesto a cualquier vejamen. No
se veían ni niños ni señales de que una
familia como tal participara en esa supuesta demostración
del Día del Trabajo, fecha marxista que llama al desorden.
| PUBLICIDAD |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
| Informativos,
reportajes... Una televisión
para toda la diáspora aragonesa.
¡Pincha el logo! |
 |
|
 |
 |
|
 |
 |
Una
librería excepcional en Barcelona
¡Pincha el logo!
|
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
| La
primera televisión a la carta
en la red especializada en Medio Ambiernte |
 |
|  |
 |
|
 |
 |
 |
 |
| Asociación
de Periodistas Independiente ¡Pincha
el logo! |
 |
|  |
 |
|  |
|  |
|