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El Departamento de Medio Ambiente del Gobierno
de Aragón y la Fundación para la
Conservación del Quebrantahuesos implantan
esta técnica por primera vez con esta especie,
con la colaboración de la Universidad de
Zaragoza y la Fundación Bioandina, que
ha utilizado esta experiencia con el cóndor
Con
este sistema se espera liberar, por primera vez
en el mundo, un quebrantahuesos nacido en cautividad
mediante un programa de cría en aislamiento
humano
El
Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de
Aragón, en colaboración con la Fundación
para la Conservación del Quebrantahuesos
(FCQ), está desarrollando en el Parque
Nacional de Ordesa y Monte Perdido, una acción
innovadora en el manejo de la población
de quebrantahuesos, al amparo de las directrices
del Plan de Recuperación del Quebrantahuesos
en Aragón.

La iniciativa fue presentada
días pasados en Zaragoza por el consejero
aragonés de Medio Ambiente, Alfredo Boné,
el director general de Desarrollo Sostenible y
Biodiversidad, Alberto Portero, y el director
de la Fundación para la Conservación
del Quebrantahuesos, Gerardo Báguena.
Con
la técnica que ahora está siendo
desarrollada por los especialistas aragoneses,
se espera lograr, por primera vez en el mundo,
que un quebrantahuesos nacido en cautividad sea
liberado mediante un programa de cría en
aislamiento humano, basado en el comportamiento
inducido por impronta natural.

La actual iniciativa se lleva
a cabo con un pollo de quebrantahuesos nacido
el 27 de febrero mediante incubación de
un huevo que fue rescatado en enero por los técnicos
en un nido que, de forma natural, venía
fracasando reiteradamente a lo largo de los años.
Mediante
este sistema de rescates, incubación, cría
y suelta, se habían liberado hasta la fecha
en Aragón cuatro ejemplares desde el año
95. Sin embargo, la actual técnica introduce
como novedad respecto al proceso utilizado en
ocasiones anteriores, que la crianza de los pollos
se realiza desde que tienen dos semanas en el
propio medio natural pirenaico, favoreciendo así
el aprendizaje conductual del pollo mediante su
exposición permanente al hábitat
y a la población a la que será devuelto.
En ocasiones anteriores este proceso se realizaba
ex situ, mediante la participación de aves
adultas cautivas que actúan como nodrizas
durante aproximadamente 80 días. Por tanto,
este será del quinto pollo de quebrantahuesos
que Aragón liberará al medio natural
después de su cría en cautividad,
si bien el primero que se realiza mediante esta
nueva técnica.

Con la puesta en marcha de esta
nueva técnica se pretende mejorar el conocimiento
de la biología reproductora del quebrantahuesos
en los Pirineos y poner a punto técnicas
que permitan mejorar las actuales tasas de productividad
de la especie, tratando de reducir con ello el
riesgo de extinción.
Esta
técnica de crianza campestre ya ha sido
utilizada con éxito en otras especies de
grandes rapaces amenazadas de ecología
similar, como el cóndor andino y el cóndor
de California, experiencias que se van a aprovechar
en esta iniciativa, para la que se cuenta con
la colaboración de la Fundación
Bioandina, responsable del programa de cría
en cautividad y recuperación del Cóndor
andino, y con la Facultad de Veterinaria de la
Universidad de Zaragoza.

Aragón es la región
europea con mayor número de quebrantahuesos
(Gypaetus barbatus) y es pionera en actuaciones
de gestión de la población natural
de esta especie amenazada, enmarcadas dentro del
Plan de Recuperación del quebrantahuesos.
Este Plan ha permitido que en los últimos
diez años la población haya aumentado
en nuestra Comunidad hasta casi duplicar las unidades
reproductora conocidas. La actual iniciativa se
lleva a cabo sobre un pollo resultado de la incubación
de huevos rescatados de nidos de fracaso reiterado;
estos rescates han permitido hasta la fecha la
liberación de cuatro ejemplares al medio
natural pirenaico.
Rescate de puestas
inviables e incubación
La
puesta en marcha de la técnica comenzó
en el mes de enero de 2008 con la recuperación
de dos huevos de nidos pirenaicos para los que
se estimaba una alta probabilidad de fracaso,
de acuerdo con la información disponible
en la Dirección General de Desarrollo Sostenible
y Biodiversidad. Como en otras ocasiones, la recogida
de los huevos contó con la colaboración
del Grupo de Rescate e Intervención de
Montaña (GREIM), de la Guardia Civil.

Previamente, y con el fin de
mejorar las condiciones fisiológicas de
los adultos en la fase previa a la puesta de huevos,
tanto las parejas sobre las que se acabó
interviniendo como otras también posibles
candidatas a la intervención, fueron sometidas
a un largo seguimiento especial, en el que además
se contó con el apoyo de un programa de
alimentación suplementaria específico,
dirigido a estos nidos en riesgo. Este programa,
desarrollado por el Gobierno de Aragón
con el apoyo de la Fundación para la Conservación
del Quebrantahuesos (FCQ), trataba de inducir
la reproducción en algunas de estas parejas.
Una
vez rescatadas las puestas, se procedió
a su incubación controlada, siguiendo el
mismo protocolo ya utilizado con éxito
en las cuatro ocasiones anteriores en Aragón.
El nacimiento de los pollos tuvo lugar los días
27 de febrero y 11 de marzo, detectándose
en este último caso una infección
"in ovo" (previa al nacimiento) que
causo la muerte del pollo a los 9 días
de nacer, el pasado día 21 de marzo. En
este último caso, la pareja de la que procedía
este huevo acumula 16 años de fracaso reiterado,
algo que tal vez pueda tener explicación
en base al análisis de los datos que aporta
la necropsia y que probablemente aportará
también el análisis epidemiológico
de los restos del pollo y del huevo una vez se
concluya.

Tanto la necropsia como los
síntomas observados en el animal desde
poco después de nacer, evidencian la presencia
de una patología congénita, de carácter
infeccioso y de origen bacteriano, de la que aún
se desconoce la cepa bacteriana causante.
En
cualquier caso, la información obtenida
de este pollo reviste una especial relevancia,
y sin duda podrá arrojar luz sobre las
causas naturales de mortalidad de esta especie
en libertad, sobre todo en el periodo inmediato
al nacimiento de los pollos.
Plataforma
de crianza
Para
desarrollar la nueva técnica de cría,
se ha construido una plataforma de crianza y hacking
(aprendizaje y liberación) junto a un punto
de alimentación suplementaria en el Parque
Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Esta plataforma,
de 6 metros cuadrados, cuenta con dos nidos naturalizados,
una plataforma de hacking y una pequeña
habitación para los técnicos responsables
del seguimiento de programa. Aquí se realizará
la crianza del pollo en completo aislamiento humano
durante los primeros 80 días, utilizando
para ello un señuelo naturalizado que permite
la alimentación y cuidado del pollo en
un nido construido con elementos naturales, recreando
al máximo nivel las condiciones biológicas
que se dan en libertad.

La cabina de manejo está
asistida por un técnico-especialista de
la FCQ, que desarrolla un protocolo elaborado
tras el análisis de datos obtenidos después
de 22 años de experiencia de campo. El
hecho de que la plataforma esté situada
en el área de mayor concentración
de quebrantahuesos de Europa, sumado al aporte
de alimentación suplementaria junto a la
plataforma por parte de Guardas del Parque Nacional
de Ordesa y Monte Perdido, aseguran la máxima
exposición del pollo a los ejemplares silvestres,
de los que irá adquiriendo el comportamiento
necesario para sobrevivir en libertad.
Pasados
los primeros 80 días, el pollo accederá
a un jaulón situado en la misma plataforma,
donde finalizará su crecimiento y aprendizaje
hasta que realice su primer vuelo, aproximadamente
a los 120 días desde su nacimiento. Con
carácter previo a su liberación
y de acuerdo con el protocolo de marcaje, el pollo
será equipado con marcas de lectura a distancia
así como emisores de radioseguimiento.

La responsabilidad de la crianza
del pollo será de la Fundación para
la Conservación del Quebrantahuesos, siguiendo
las indicaciones de la Dirección General
de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad del Departamento
de Medio Ambiente. Esta colaboración se
realiza en el marco de la cooperación habitual
entre el Gobierno de Aragón y dicha asociación,
considerando la experiencia acumulada de esta
última en este tipo de técnicas,
y amparada en sucesivos convenios de colaboración
que comenzaron en 1996.
Esta
técnica de crianza campestre ya ha sido
utilizada con éxito en otras especies de
grandes rapaces amenazadas de ecología
similar, como el Cóndor de California (Gymnogyps
californianus) o el Cóndor andino (Vultur
gryphus). Estas experiencias previas van a aprovecharse
en esta acción de conservación pionera
en nuestro país, ya que técnicos
de la Fundación Bioandina responsables
del programa de cría en cautividad y recuperación
del Cóndor andino, y expertos en este tipo
de crianza, colaborarán en el desarrollo
de este programa aragonés. Esta acción
cuenta además con la colaboración
de la Facultad de Veterinaria de la Universidad
de Zaragoza.
Futuro Centro
de cría en aislamiento humano
Esta
nueva acción supone un avance hacia un
manejo más eficiente de la población
de quebrantahuesos en Aragón, algo que
se verá reforzado con la próxima
entrada en funcionamiento del CRIAH (Centro de
Cría en Aislamiento Humano) de Quebrantahuesos,
ubicada en el Centro Internacional del Agua y
el Medio Ambiente (CIAMA) del Gobierno de Aragón
en La Alfranca (Zaragoza), con lo que se completará
un novedoso protocolo de manejo de puestas inviables.

El principal objetivo del Centro
de Cría en Cautividad de Quebrantahuesos,
en el que el Departamento ha invertido 500.000
euros, es contribuir a recuperar las poblaciones
de quebrantahuesos recientemente extinguidas mediante
la crianza de aves capacitadas para su incorporación
al medio natural a través de una técnica
basada en la naturalización del cautiverio
y reducción del manejo antrópico.
Objetivos de la
iniciativa
El
objetivo de esta iniciativa es no sólo
avanzar en el conocimiento de la biología
reproductora del quebrantahuesos en los Pirineos,
sino también poner a punto técnicas
que permitan mejorar las actuales tasas de productividad
de la especie. Con ello se podría acelerar
notablemente la posibilidad de reducir el riesgo
de extinción de la especie en el Estado
español, al incrementar la disponibilidad
de ejemplares capacitados para reforzar el frente
de colonización cantabro-pirenaico o el
sector ibérico, ya sea por medio de la
dispersión natural desde la población
pirenaica, o a través de la colaboración
y puesta en marcha de programas de reintroducción
o de reforzamiento poblacionales.

Se sigue de este modo una de
las directrices de la UICN (Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza),
que recomienda a las Administraciones que regentan
territorios con poblaciones saludables de especies
amenazadas la colaboración y apoyo científico-técnico
con otras comunidades o países que albergan
poblaciones más amenazadas o ya extinguidas.
Para el quebrantahuesos, este sería el
caso de Aragón frente al resto del territorio
nacional no pirenaico.
Algunos
de los objetivos que se pretenden conseguir con
la puesta en marcha de esta nueva técnica
son:
-
Reducir la dependencia del desarrollo de las líneas
del Plan de Recuperación aragonés,
en lo relativo a la cría en cautividad,
de los condicionantes impuestos por programas
externos.
-
Alcanzar a medio plazo un incremento considerable
en la productividad de la especie mediante el
empleo de técnicas asistidas (por encima
de un 20%)
-
Reducir los costes económicos asociados
al desarrollo de acciones de conservación
ex situ clásicas, que dependen del empleo
de animales en cautiverio mantenidos en centros
de cría o zoológicos para su posterior
empleo en programas crianza artificial.
-
Activar, a través del aprendizaje adquirido
sobre la biología de la reproducción
de la especie, el desarrollo de acciones de conservación
in situ prioritarias para mejorar no sólo
las tasas de productividad natural de la especie,
sino también la calidad fisiológica
y las condiciones sanitarias de la población
silvestre.
-
Cuando las condiciones técnicas y administrativas
así lo permitan, dar cumplimiento a los
criterios establecidos por el grupo de reintroducciones
de la UICN, relativos al manejo de poblaciones
genéticamente adecuadas para la restauración
de poblaciones extinguidas o amenazadas.
La experiencia aragonesa de cría
en cautividad
Aragón
es la región europea con mayor número
de quebrantahuesos (Gypaetus barbatus) y es pionera
en actuaciones de gestión de la población
natural de esta especie amenazada, enmarcadas
dentro del Plan de Recuperación del quebrantahuesos,
llevado a cabo por el Departamento de Medio Ambiente,
en colaboración con la Fundación
para la Conservación del Quebrantahuesos
(FCQ). Este Plan ha permitido que en los últimos
diez años la población haya aumentado
en nuestra Comunidad hasta casi duplicarse.

Desde los primeros años
de ejecución del Plan de Recuperación,
sus directrices incorporaban acciones destinadas
a mejorar el rendimiento demográfico de
la población de quebrantahuesos pirenaica.
Entre ellas, y desde 1995, se han llevado a cabo
en varias ocasiones intervenciones sobre nidos
con alto riesgo de fracaso reproductivo. Estos
nidos o territorios se caracterizan por acumular
un historial de reiteradas pérdidas en
la puesta (en ocasiones hasta más de 15
años consecutivos), sin que se hayan podido
llegar a conocer o a controlar los factores que
han provocado dichas pérdidas. Estos nidos
son identificados mediante un intenso monitoreo
de campo, que permite analizar los distintos parámetros
que determinan la evolución exitosa de
una unidad reproductora, y en el que participan
tanto técnicos y Agentes de Protección
de la Naturaleza del Gobierno de Aragón
como técnicos de la Fundación para
la Conservación del Quebrantahuesos.
Hasta
la fecha, las intervenciones en nidos de fracaso
reiterado han permitido recuperar cuatro huevos
viables que, tras la incubación y crianza
de los pollos, han permitido la liberación
de otros tantos ejemplares al medio natural pirenaico.
Son los casos de Silvano (1995), Ramiro (1998),
Esperanza (2003) y Félix (2006). Tras la
incubación de los huevos recuperados por
parte de técnicos de la Fundación
para la Conservación del Quebrantahuesos,
en estos cuatro casos se contó con la colaboración
de la Fundación austriaca para la Conservación
del Quebrantahuesos (FCBV) en la crianza de los
pollos, que fueron enviados a Viena a los pocos
días de edad hasta completar el desarrollo
necesario para su liberación en la naturaleza.
El
plan de recuperación duplica
los ejemplares en Aragón
La
población de quebrantahuesos aragonesa
ha experimentado una notable mejoría desde
que en 1994 se aprobara el Decreto por el que
se ponía en marcha el primer Plan de Recuperación
del Quebrantahuesos, revisado por primera vez
en 2003 y para el que hay prevista una nueva revisión
en 2009.

De hecho, el crecimiento
de la población aragonesa de quebrantahuesos
se puede considerar como excepcional, al haber
conseguido duplicar prácticamente sus efectivos
poblacionales en algo más de 10 años,
desde 36 unidades reproductoras en 1994 a 65 en
2007, evolución que es difícilmente
comparable con la situación de cualquier
otra especie animal amenazada. Este crecimiento
en el número de parejas ha ido acompañado,
especialmente en los últimos años,
por un descenso en la productividad, que puede
explicarse en parte, por el propio crecimiento
poblacional, y por la incorporación progresiva
de parejas jóvenes e inexpertas al conjunto
de unidades reproductoras (UR).
Desde
1987, se ha realizado la vigilancia y seguimiento
directo para el estudio de demografía y
uso del hábitat de más de cien ejemplares.
De los ejemplares se desarrolla un seguimiento
terrestre y aéreo, a lo que se suma la
recepción y análisis de datos de
emisores satelitales por parte de biólogos
y Agentes de Protección de la Naturaleza
del Gobierno de Aragón, técnicos
de la Fundación para la Conservación
del Quebrantahuesos y otros observadores.

Los objetivos de este
Plan son el incremento del número de ejemplares
hasta conseguir un núcleo poblacional estable;
favorecer la colonización de territorios
potenciales; garantizar la viabilidad genética
y demográfica de la población pirenaica;
asegurar la recuperación y conservación
a largo plazo; y conseguir que la especie deje
de estar catalogada "en peligro de extinción".
Los
amplios trabajos realizados en torno a esta especie
han servido para identificar los principales factores
negativos que actúan sobre su supervivencia.
Así, los venenos, los accidentes con tendidos
eléctricos, la caza ilegal, las interferencias
en la reproducción y la transformación
y pérdida de su hábitat se han mostrado
como las principales amenazas, por lo que el Departamento
de Medio Ambiente ha llevado a cabo actuaciones
concretas sobre cada uno de estos factores.
Desde
el Departamento de Medio Ambiente se ha impulsado
la protección de su hábitat dentro
de la Red Natural de Aragón y las áreas
incluidas en Planes de Ordenación de los
Recursos Naturales. Dentro de la Red aragonesa
de comederos para aves necrófagas, existen
varios puntos de alimentación suplementaria
específicos para quebrantahuesos, así
como alimentación dirigida a parejas con
problemas en la reproducción.
Por
su parte, las acciones para la corrección
de líneas eléctricas con el fin
de minimizar los riesgos de colisión o
electrocución, figuran también entre
las acciones que desarrolla el Departamento, en
las que cuenta además con la colaboración
de las empresas distribuidoras de energía
eléctrica, ENDESA y REE, a través
de sendos convenios de colaboración que
van más allá del territorio ocupado
por el quebrantahuesos.
Por
último, la Orden de 8 de mayo de 2007 por
la que el Departamento de Medio Ambiente aprueba
el Plan de Acción para la erradicación
del uso ilegal de venenos en el medio natural
pretende sentar las bases para una actuación
coordinada dirigida al control de la acción
de los venenos, una de las causas conocidas de
mayor incidencia sobre las tasas de mortalidad
del quebrantahuesos.
A
todas estas iniciativas directas hay que sumar
las distintas campañas de educación
ambiental, apoyadas con la edición de material
divulgativo y de sensibilización y la realización
de informes y seguimientos de obras para compatibilizar
estas actuaciones con la conservación de
esta especie, así como con la actividad
cinegética.
Otras
iniciativas
Además,
se han realizado otras iniciativas para contribuir
a la recuperación y conservación
de esta especie como son el Programa LIFE "Conservación
de los Vertebrados Amenazados en los Pirineos"
1994-1998, con apoyo financiero de la UE y en
el que participaron las Comunidades de Cataluña,
Navarra, Aragón, el Ministerio de Medio
Ambiente y el Estado francés. En el marco
de este programa europeo se adoptaron medidas
para la preservación del oso pardo, el
bucardo y el quebrantahuesos.
Entre
1998 y 2002 se desarrolló el LIFE-Naturaleza
"Plan de Recuperación del Quebrantahuesos
en los Sistemas Montañosos del Noroeste
de España" del Gobierno de Aragón.
Además, desde 2002 el programa INTERREG
IIIA "Por un Pirineo Vivo" dio cobertura
a los trabajos desarrollados en los programas
LIFE y, con ello, a la ejecución de gran
parte de las directrices de conservación
del Plan de recuperación del quebrantahuesos
en Aragón. En este proyecto transfronterizo
intervienen como socios beneficiarios el Gobierno
de Aragón y otras instituciones y ONGs
del conjunto de comunidades pirenaicas.
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