En
los últimos meses se ha podido escuchar en boca de Solbes
que se concederán ayudas a las familias para pagar las
hipotecas. Esta afirmación contradice lo que hace apenas
unos meses decía el propio ministro, es decir, que las
familias españolas pagaban la hipoteca "con total
normalidad".
La
solución propuesta viene a ser, sin embargo, algo así
como apretar el nudo a quien ya tiene la soga al cuello. Subvencionar
la ampliación de la hipoteca no es otra cosa que invitarles
a contraer un matrimonio de por vida con el banco, en el que
pagarán más intereses durante más años
hasta que terminen pagándola con ochenta años
o bien se la cedan amablemente a sus descendientes.
Pero,
por encima de todo, este hecho supone la constatación
de que todo era una trampa, y de que ya hay una generación
vencida que paga el pato. Entretanto, otras personas, habiéndose
enriquecido ya con el ladrillo, buscan destinos más
lucrativos para su dinero. Y miren ustedes por donde, han
puesto el ojo en los alimentos.
La
actual escalada de precios en alimentos básicos como
la harina, el trigo o el arroz tiene causas muy diversas,
entre ellas el inmenso terreno agrícola destinado hoy
a la producción de materias primas para biocombustibles,
o el creciente consumo de carne por parte de países
asiáticos, ganado que requiere más cereal para
su alimentación.
Pero
el factor más perverso radica en que fondos de Wall
street se han "invertido" en estos alimentos que
tan buena pinta tienen, lo que provoca una demanda ficticia
y desmesurada de la que se deriva la inflación.
La
vivienda y la comida, las necesidades más esenciales
del ser humano, son hoy, en pleno siglo XXI, carne de una
especulación que no parece tener techo.
Incapaces
de conseguir a estas alturas erradicar las hambrunas, cientos
de millones de personas dormirán esta noche con el
estómago vacío o habiendo pagado su sustento
diario a precio de oro, mientras los mismos de siempre siguen
haciendo caja.
Me
pregunto hasta qué punto seremos capaces de entender
que el reto de alimentar y cobijar a todos y cada uno de los
habitantes de este planeta constituye nuestro deber moral
fundamental..
¿Cuántas
casas es legítimo poseer? ¿Cuántos filetes
de carne comer? ¿Cuánto vale en realidad la
vivienda de un ser humano? ¿Cuánto el pan que
le alimenta?
¿Qué
será lo próximo? ¿La energía?
¿El agua?
¿El
aire que respiramos?
| PUBLICIDAD |
 |
 |
 |
 |
 |
 |
| La
primera televisión a la carta
en la red especializada en Medio Ambiernte |
 |
|
 |
 |
|
 |
 |
 |
 |
| Informativos,
reportajes... Una televisión
para toda la diáspora aragonesa.
¡Pincha el logo! |
 |
|
 |
 |
|
 |
 |

La página de nuestra Asociación
Independiente de Periodistas
¡Pincha el logo! |
 |
 |
|
 |
 |
Una
librería excepcional en Barcelona
¡Pincha el logo!
|
|
 |
 |
|
 |
|
 |
|